Ansiedad: cuando tu mente no para y tu cuerpo tampoco descansa

Cuando vivir se convierte en estar siempre en alerta

Te despiertas cansada. Te acuestas cansada. Y aun así, tu mente no para.
Piensas, anticipas, repasas conversaciones, te preocupas por cosas que aún no han pasado… y muchas veces te dices a ti misma: “Soy así” “Tengo que aprender a controlarme” “No debería sentirme así”
Pero la ansiedad no aparece porque seas débil, exagerada o incapaz. Aparece cuando tu sistema nervioso lleva demasiado tiempo funcionando en modo supervivencia.

La ansiedad no es el problema: es la señal

Una de las confusiones más frecuentes es pensar que la ansiedad es “el enemigo”. En realidad, la ansiedad es una respuesta de protección.
Tu cuerpo intenta mantenerte a salvo cuando percibe —de forma consciente o no— que algo es demasiado, incierto o amenazante.
Por eso la ansiedad puede aparecer como:
  • Sensación constante de nerviosismo
  • Presión en el pecho o nudo en el estómago
  • Ataques de pánico
  • Miedo a perder el control
  • Necesidad de tenerlo todo bajo control
  • Dificultad para descansar incluso cuando paras
No es que tu cuerpo esté fallando. Es que está sobrecargado.

Pensar no siempre ayuda (aunque parezca lo contrario)

Muchas personas con ansiedad son muy reflexivas, responsables, autoexigentes. Intentan entender qué les pasa pensando más.
Pero la ansiedad no se calma solo con lógica. Porque no se genera en la razón, sino en el sistema nervioso.
Por eso:
  • pensar sin parar no tranquiliza
  • anticipar no evita el malestar
  • controlar todo no da seguridad real
La ansiedad no se resuelve “aguantando” ni “forzándote a estar bien”. Se regula cuando el cuerpo empieza a sentirse seguro de nuevo.

Cuando la ansiedad se cronifica

Cuando la ansiedad no se atiende, suele extenderse a otras áreas de la vida:
  • Dificultades para dormir
  • Irritabilidad constante
  • Bloqueo a la hora de tomar decisiones
  • Evitación de situaciones que antes no generaban miedo
  • Sensación de estar viviendo en piloto automático
Y muchas personas llegan a consulta diciendo: “No sé qué me pasa, pero ya no soy la de antes”
Eso no significa que estés rota. Significa que has aguantado demasiado tiempo sin apoyo.

¿Qué se trabaja en terapia con la ansiedad?

En terapia no se trata solo de “calmar síntomas”. Se trata de entender por qué tu sistema está en alerta y qué necesita para regularse.
Algunos de los aspectos que se trabajan son:
  • Comprender cómo funciona la ansiedad en tu caso concreto
  • Regular el sistema nervioso (no solo la mente)
  • Identificar qué estás sosteniendo de más
  • Aprender a relacionarte de otra forma con tus pensamientos
  • Reducir ataques de pánico y ansiedad anticipatoria
  • Recuperar sensación de control interno y calma
Muchas personas sienten alivio simplemente al entender que no están perdiendo el control: su cuerpo está pidiendo ayuda.

No tienes que vivir así

Vivir con ansiedad constante no debería normalizarse. Se puede trabajar. Se puede aliviar. Se puede transformar.
En D’Kahlo Psicología, contamos con terapeutas especializadas en ansiedad que adaptan el proceso a tu historia, tu ritmo y tu momento vital.
Puedes reservar una primera consulta gratuita, donde valoraremos qué profesional del equipo es la más adecuada para acompañarte y empezar a entender qué te está pasando.
La ansiedad no es tu identidad. Es una señal. Y merece ser escuchada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tabla de contenidos